Es entonces cuando le ves o, simplemente, cuando sabes de él. Y ahi la calle se vuelve vacía, sólo está él, mirándote, sin decir nada y tú queriendo que te diga todo. El inspirar se vuelve difícil, te ahogas, te asfixias si no está contigo. Y el resto te da igual porque.. ¡qué demonios! ¿Qué vale el resto si no tienes lo que quieres? Es ahí cuando tú misma lo fastidias todo. Cuando piensas que él es el que da sentido a tu vida y en realidad está acabando con ella. Cuando piensas que él es quien te ayuda a respirar y en realidad es él por quien no puedes respirar. Cuando piensas que es él el que necesitas y en realidad solo necesitas otros brazos... porque al fin y al cabo, unos amores se borran con otros. Y yo solo necesito una goma de borrar.
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